Opinión 26 junio 2018

Mercado Inmobiliario Real Estate Crisis cambiaria Dólar Inmobiliarias BROKER Desarrolladores Construcción

¿Crisis es oportunidad?

La incertidumbre que genera la actualidad económica, los desafíos a superar y las oportunidades por venir, según la mirada de Damián Tabakman, fundador del espacio de coworking inmobiliario La Comunidad de Negocios Inmobiliarios (LCNI) y nuevo socio de este sitio -ComunidadRealEstate.com (CRE).

Durante esta semana tremenda -en medio de la tormenta económica- decidimos avanzar con la compra de la mitad de este gran portal, que apunta a ser el más importante del sector a nivel latinoamericano.

Me toca escribir la primera nota de esta nueva era en un contexto difícil, hay que decirlo con todas las letras. Si no lo reconocemos, no podemos tomar decisiones frente al brusco cambio de entorno. Sin embargo, que hayamos avanzado con esta transacción del portal anticipa nuestra visión con hechos concretos: la vida sigue, el mundo inmobiliario también, y los huracanes que alteran el dólar, la inflación y las tasas, finalmente pasarán. 

Otra vez debemos afrontar un escenario que ya vivimos: ventas paralizadas y créditos hipotecarios restringidos. Miedo por lo que vendrá, fantasmas que inmovilizan. Sabemos que algunas cosas que veníamos viendo no tenían bases tan sólidas, y no solo en la macro, en nuestra micro también, de modo que habrá que ver cómo se reacomodarán. Como por ejemplo, las hipotecas para todos y todas, con cuotas inferiores al alquiler y alegres subsidios Procrear. 

Es evidente, además, que el anunciado “nuevo paradigma" de desarrollos orientados a la clase media y con financiamiento bancario, no vendrá tan rápido. Asimismo, se puede prever que, al final de la tormenta, terminaremos con un dólar más alto y, consecuentemente, un mayor incentivo a invertir. Ya no será tan caro nuestro país, hasta que -con el tiempo- otra vez volvamos al atraso cambiario. 

Todos nos preguntamos qué pasará con el nivel de actividad y con los precios. Respecto de lo primero, la respuesta es evidente: tardará en recomponerse. Sobre lo segundo, hay que saber que con un dólar bajo, los inmuebles se vuelven caros en Argentina y viceversa. 

Pero los reacomodamientos son lentos en nuestro medio, sobre todo a la baja. La gente, al no estar endeudada, aún en escenarios complicados, espera antes de vender a menor valor. Por ello, puede abrirse algo atractivo para nuevos emprendimientos, dentro del formato clásico: proyectos que apunten al segmento alto, con precios interesantes y costos menores. 

Igualmente, es muy prematuro para tomar decisiones sobre nuevas inversiones. Los endeudados en UVAs por ahora están cómodos: en dólares deben menos y sus viviendas en los últimos meses subieron, de modo que ganaron plata. Los que estaban por comprar, seguramente esperarán a que aclare. 

En realidad, la mayoría ahora aguardará. Hace unos días, un desarrollador muy activo me dijo: “El año está perdido”. Yo no lo veo así y por eso entramos a este portal. Es un gran momento para aprovechar y posicionarse, cuando todos están aturdidos.



Te puede interesar