Informe Comunidad 20 marzo 2017

Acceso a la vivienda Desarrollo urbano Vivienda social

¿Cómo repensar la vivienda social?

Con un déficit de 3.8 millones de viviendas, nuestro país vive una profunda crisis habitacional que obliga a repensar los modelos de vivienda social y buscar nuevos parámetros. Cuatro casos de éxito en Berlín, Rotterdam y Singapur.

Uno de los grandes desafíos, tanto para el sector público como el privado, es el grave déficit habitacional de nuestro país, estimado en 3.800.000 unidades, entre las cuales 1.500.000 necesitan ser construidas desde cero.

Recientemente la Secretaría de Vivienda y Hábitat de Nación presentó una nueva iniciativa, los Complejos Urbanos Integrados, que buscan priorizar la mixtura social, y promover la participación del sector privado. Parte de las unidades a construir deberán ser destinada a potenciar los Planes Federales de Vivienda (hasta dos salarios mínimos vitales y móviles) y generar oferta de vivienda para los beneficiarios de créditos hipotecarios y Pro.Cre.Ar (entre 2 y 4 salarios mínimos vitales y móviles). La propuesta apunta al desarrollo de vivienda social para clase media-baja y baja desafiando a los desarrolladores a incursionar en el mundo de la construcción más masiva y mucho más eficiente.

A esto se suma la expectativa de que la demanda de la clase media aumente de la mano del despegue tan deseado del crédito hipotecario. Este es otro desafío para el desarrollo y la construcción que tiene que sumar a los cálculos los plazos para la adjudicación de créditos y sus requisitos formales.

El gobierno apunta a mezclar estos segmentos en los desarrollos pero construir vivienda que sea accesible para la mayor cantidad de personas le exige a los arquitectos y desarrolladores soluciones originales que desafíen las formas tradicionales de construcción, de tipologías y métodos de entrega.

No son pocas las objeciones que tiene el sector privado frente a la opción de invertir en vivienda social. Los plazos, las licitaciones, las negociaciones con los gobiernos locales, y los tiempos de comercialización son dificultades que se identifican a primera vista. Pero también sobre la vivienda social pesa una especie de estigma que la convierte en proyectos que no aportan prestigio y que muchas veces han fracasado a la hora de crear espacios que favorezcan una mejora calidad de vida a las personas.

Sin embargo, construir eficientemente y a bajo costo no debería estar reñido con un diseño que identifique las problemáticas de cada zona, las necesidades de sus habitantes y que busque hacer ciudad de una manera colectiva y sustentable. Esa parece ser la premisa de estos cuatro estudios de arquitectura que han sido compilados por la productora PLANE-SITE para el festival Mundial de Arquitectura que se hizo en Berlín en noviembre pasado.

4 casos de éxito en el mundo

R50 Cohousing / ifau und Jesko Fezer + Heide von Beckerath (Berlín, Alemania)

Uno de los proyectos más notables de Berlín, es R50 que encarna la esencia de la planificación participativa y la toma de decisiones colectiva. Guiados por los arquitectos, los residentes eligieron un balcón unificador que conecta todas las unidades de su exterior y crea una pasarela exterior envolvente en todo el edificio. Los residentes también comparten un jardín en la azotea y un espacio común de dos plantas en la planta baja, que tiene un programa semipúblico.

Conjunto de vivienda Coop en Spreefeld / Carpaneto Architekten, Fatkoehl Architekten, BARarchitekten (Berlín, Alemania)

Situado en el río Spree y abierto al público, Spreefeld fue desarrollado como una cooperativa por una comunidad de personas que querían vivir de manera diferente. Como una celebración de la vida comunal, el complejo incluye "apartamentos de grupo" que son compartidos por hasta 21 personas. Estas unidades desafían las convenciones del espacio público y privado añadiendo gradientes entre lo más íntimo y la calle. En la planta baja también hay habitaciones que quedaron  inacabadas y abiertas, con la intención de que pudieran cambiar con el tiempo, en función de lo que los residentes prefieran.

Timmerhuis / OMA (Rotterdam, Holanda)

Uno de los edificios más nuevos que delinean el nuevo horizonte de Rotterdam es Timmerhuis, un inusual proyecto residencial que integra oficinas municipales con residencias y tiendas. El estudio OMA restauró un edificio gubernamental existente y construyó dos torres parecidas a las montañas, con generosas terrazas que retroceden donde los residentes disfrutan del espacio al aire libre. A pesar de su brillante acabado y detalles, el edificio alberga una diversidad demográfica, incluyendo familias jóvenes y parejas mayores que con el “nido vacío” buscaban una propiedad más chica.

SkyVille @ Dawson / WOHA (Singapur)

SkyVille @ Dawson representa un nuevo capítulo de la construcción innovadora en Singapur, así como también, una nueva generación de viviendas públicas para el país. El edificio funciona como un prototipo de un futuro alcanzable -para Singapur y otras megaciudades tropicales por igual- en el que se ha podido encontrar el difícil equilibrio entre calidad y accesibilidad, lo público y lo privado, y la naturaleza y la arquitectura.

Videos por Michael Waldrep para PLANE—SITE.



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