Entrevista 9 junio 2017

Economía Mercado Inmobiliario Inflación Índices

"Lo peor ya pasó"

Ergasto Riva, de la Fundación Metas Siglo XXI, afirma que la inflación descenderá este año y que el salario real gana la pulseada. Prevé que la economía mejorará y habrá más construcción pero que las inversiones inmobiliarias serían menos rentables.

¿Cómo es tu mirada sobre la economía argentina?

En términos generales, estamos en un proceso de despegue lento pero muy consistente. Lo peor claramente ya pasó. Los datos del empleo -que es un muy buen indicador sintético de la economía- mostraron una suba de 23.000 puestos de trabajo entre febrero y marzo así que ya estamos volviendo a los niveles de diciembre de 2015. Veo una economía que lentamente toma dinamismo.

¿Y del mercado inmobiliario?

Este mercado está impulsado por tres factores. Uno de corto plazo, que es que cuando hay un poco de retraso cambiario, sube la cantidad de escrituras; el segundo factor es el sinceramiento fiscal; y, a más largo plazo, el fenómeno de los créditos hipotecarios, que mes a mes se acelera la cantidad de préstamos que se otorgan. Hay cierta clase media profesional de alrededor de 35 años de edad que -por primera vez- ve la posibilidad de acceder a un crédito hipotecario.

Los bancos tienen que hacer una reformulación de sus estructuras porque van a requerir nuevos departamentos inmobiliarios para esta línea de negocios que no existía desde el año 2000. Todos se tienen que ir adaptando.

El Gobierno prometió para este año bajar la inflación al 17% pero está costando poder cumplirlo, ¿es viable?

El salario real promedio de marzo de este año con respecto al de marzo del año pasado es 2% mayor, quiere decir que el sueldo le ganó a la inflación. Con respecto a febrero, el salario real tuvo 3,5% de ganancia y -en agosto- los sueldos estarán alrededor de 6% arriba de la inflación.

Hay una inflación tendiente a la baja. En principio, los salarios reales le ganan a largo plazo. Si bien es cierto que cuando hay estampidas inflacionarias los sueldos quedan retrasados, no veo que esto suceda. La inflación podrá ser de 21, 22 ó 23% pero hay cierto consenso general en que la tendencia es decreciente.  Aparentemente, sería muy difícil alcanzar la meta del 17% anual pero, si la inflación es del 21% y en diciembre se llega al 1% mensual, estaríamos bien.

En este contexto y teniendo en cuenta que existe mucha oferta de inversiones financieras, ¿la gente seguirá apostando al ladrillo?

El atraso cambiario es una ventaja para el movimiento en el mercado inmobiliario pero las tasas reales positivas son una desventaja. Con lo que sucedió en el país en 2000 y 2001, la gente se volcó a los ladrillos a cualquier tasa de rendimiento por un tema de riesgo relativo percibido. Hoy no hay tanto miedo a invertir en opciones financieras entonces las tasas de rendimiento para invertir en ladrillos que se exigen son mayores y eso implica que bajen los precios o que haya menos oferta. Por algún lado se ajustará.

Habrá una tendencia a que los ladrillos tengan un nivel de rentabilidad menor al esperado, salvo casos muy puntuales. Si la economía mejora habrá más construcción y eso significará más oferta y menos rendimiento. Para la economía esto es bueno. Pero, para el que hoy tiene un departamento en alquiler, no sé si lo será. No siempre lo que es bueno en general también lo es en términos particulares.



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